El Estadio Monumental Simón Bolívar será hoy el epicentro de la emoción en la Serie de las Américas de Béisbol Gran Caracas 2026, con una semifinal que promete alto voltaje entre Venezuela y Cuba. El esperado duelo monticular enfrentará al derecho cubano Randy Cueto y al zurdo venezolano Adrián Almeida, en un choque de estilos que puede definir el rumbo del torneo. La capital venezolana vuelve a vestirse de gala, con miles de aficionados listos para convertir el coloso de concreto y acero en una auténtica caldera.
Venezuela, anfitriona del certamen y segunda en la fase clasificatoria con cinco victorias y una sola derrota, llega con paso firme. Bajo la dirección de César Izturis, los Navegantes de Magallanes han combinado ofensiva oportuna y un pitcheo efectivo en los momentos decisivos. Adrián Almeida, nacido en Puerto Cabello, mostró autoridad en su anterior presentación ante Argentina: trabajó cinco entradas, permitió tres imparables y ponchó a seis rivales. Con experiencia de nueve temporadas en Ligas Menores —tras firmar con los Mets de Nueva York y pasar por la organización de los Angelinos— y un sólido desempeño reciente con Cardenales de Lara (4-1), el zurdo demuestra que aún tiene potencia en el brazo.
Por su parte, Cuba aterriza en esta semifinal con balance de tres triunfos y tres derrotas, pero con la historia de su lado en instancias decisivas. Randy Cueto firmó la mejor apertura del torneo precisamente frente a Argentina: ocho entradas casi perfectas, un solo hit permitido y cero carreras. En la Serie Nacional cubana fue dominante, con marca de 7-0, efectividad de 1.85, WHIP de 1.07 y promedio rival de apenas .211. Números que respaldan la esperanza de una selección que suele crecerse en los momentos de máxima presión.
El Monumental Simón Bolívar será escenario de banderas ondeando, tambores retumbando y gargantas al límite. No es solo una semifinal de la Serie de las Américas 2026: es una batalla por la gloria continental, un pulso entre tradición, talento y carácter donde cada lanzamiento puede escribir historia.
Venezuela, anfitriona del certamen y segunda en la fase clasificatoria con cinco victorias y una sola derrota, llega con paso firme. Bajo la dirección de César Izturis, los Navegantes de Magallanes han combinado ofensiva oportuna y un pitcheo efectivo en los momentos decisivos. Adrián Almeida, nacido en Puerto Cabello, mostró autoridad en su anterior presentación ante Argentina: trabajó cinco entradas, permitió tres imparables y ponchó a seis rivales. Con experiencia de nueve temporadas en Ligas Menores —tras firmar con los Mets de Nueva York y pasar por la organización de los Angelinos— y un sólido desempeño reciente con Cardenales de Lara (4-1), el zurdo demuestra que aún tiene potencia en el brazo.
Por su parte, Cuba aterriza en esta semifinal con balance de tres triunfos y tres derrotas, pero con la historia de su lado en instancias decisivas. Randy Cueto firmó la mejor apertura del torneo precisamente frente a Argentina: ocho entradas casi perfectas, un solo hit permitido y cero carreras. En la Serie Nacional cubana fue dominante, con marca de 7-0, efectividad de 1.85, WHIP de 1.07 y promedio rival de apenas .211. Números que respaldan la esperanza de una selección que suele crecerse en los momentos de máxima presión.
El Monumental Simón Bolívar será escenario de banderas ondeando, tambores retumbando y gargantas al límite. No es solo una semifinal de la Serie de las Américas 2026: es una batalla por la gloria continental, un pulso entre tradición, talento y carácter donde cada lanzamiento puede escribir historia.

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