Ya no hay margen para la espera. La tensión llegó a su punto más alto y este miércoles comienza la gran final de la 64 Serie Nacional de Béisbol, con un duelo que promete emociones fuertes: el campeón defensor Leñadores de Las Tunas frente a los siempre combativos Cocodrilos de Matanzas, en la sede neutral del Estadio Latinoamericano, el templo del béisbol cubano.
Duelo de zurdos para abrir la final
Los mentores movieron sus fichas y anunciaron a los abridores del primer choque: el zurdo Eliander Bravo por Las Tunas y el experimentado Yoennis Yera por Matanzas.
Bravo tendrá una misión exigente ante una alineación poderosa que incluye a Yurisbel Gracial, Hanyelo Videt, Ariel Martínez, el capitán Eduardo Blanco y José Amaury Noroña, núcleo ofensivo de la tropa yumurina. La clave para el tunero estará en evitar rectas francas en zona de poder y apostar por sus envíos rompientes para neutralizar a los maderos matanceros.
Del otro lado, Yera apelará a su experiencia. Aunque su recta ya no exhibe la misma velocidad de temporadas anteriores, sabe cómo mezclar lanzamientos y mover la pelota para incomodar a bateadores de alto calibre como los hermanos Yosvani y Yordanis Alarcón, además del camagüeyano devenido leñador Henry Quintero.
El camino hacia la gran final
Para llegar a la disputa del cetro, Las Tunas venció 4-2 a Artemisa en semifinales, mientras que Matanzas dejó en el camino a Industriales con idéntico balance. Ambos equipos mostraron profundidad en sus plantillas y capacidad para responder bajo presión.
En la fase regular, los Leñadores —líderes de la tabla— dominaron 3-2 la subserie particular ante los Cocodrilos, que terminaron en el segundo escaño. Un antecedente que añade más picante a esta final.
Una final en sede neutral
Aunque para muchos aficionados resulta doloroso no disputar los partidos en el “Bosque Encantado” tunero o en el siempre exigente terreno yumurino, la actual situación logística del país obligó a concentrar la serie en La Habana.
Sin embargo, el Coloso del Cerro promete vibrar. Se espera una fuerte presencia de seguidores de ambos conjuntos, porque si algo distingue a la capital es que se convierte, en momentos como este, en el punto de encuentro del béisbol nacional.
Historia en juego
Matanzas buscará su segundo título nacional, nuevamente bajo la conducción de Armando Ferrer. En cambio, Las Tunas aspira a lograr su tercera corona consecutiva, todas dirigidas por Abeicy Pantoja, una hazaña que consolidaría a los Leñadores como dinastía en la pelota cubana reciente.
La mesa está servida. El Latinoamericano será escenario de una batalla donde cada lanzamiento, cada turno al bate y cada jugada defensiva pueden marcar la diferencia. La final de la 64 Serie Nacional de Béisbol está lista para escribir un nuevo capítulo en la historia del deporte cubano.
Duelo de zurdos para abrir la final
Los mentores movieron sus fichas y anunciaron a los abridores del primer choque: el zurdo Eliander Bravo por Las Tunas y el experimentado Yoennis Yera por Matanzas.
Bravo tendrá una misión exigente ante una alineación poderosa que incluye a Yurisbel Gracial, Hanyelo Videt, Ariel Martínez, el capitán Eduardo Blanco y José Amaury Noroña, núcleo ofensivo de la tropa yumurina. La clave para el tunero estará en evitar rectas francas en zona de poder y apostar por sus envíos rompientes para neutralizar a los maderos matanceros.
Del otro lado, Yera apelará a su experiencia. Aunque su recta ya no exhibe la misma velocidad de temporadas anteriores, sabe cómo mezclar lanzamientos y mover la pelota para incomodar a bateadores de alto calibre como los hermanos Yosvani y Yordanis Alarcón, además del camagüeyano devenido leñador Henry Quintero.
El camino hacia la gran final
Para llegar a la disputa del cetro, Las Tunas venció 4-2 a Artemisa en semifinales, mientras que Matanzas dejó en el camino a Industriales con idéntico balance. Ambos equipos mostraron profundidad en sus plantillas y capacidad para responder bajo presión.
En la fase regular, los Leñadores —líderes de la tabla— dominaron 3-2 la subserie particular ante los Cocodrilos, que terminaron en el segundo escaño. Un antecedente que añade más picante a esta final.
Una final en sede neutral
Aunque para muchos aficionados resulta doloroso no disputar los partidos en el “Bosque Encantado” tunero o en el siempre exigente terreno yumurino, la actual situación logística del país obligó a concentrar la serie en La Habana.
Sin embargo, el Coloso del Cerro promete vibrar. Se espera una fuerte presencia de seguidores de ambos conjuntos, porque si algo distingue a la capital es que se convierte, en momentos como este, en el punto de encuentro del béisbol nacional.
Historia en juego
Matanzas buscará su segundo título nacional, nuevamente bajo la conducción de Armando Ferrer. En cambio, Las Tunas aspira a lograr su tercera corona consecutiva, todas dirigidas por Abeicy Pantoja, una hazaña que consolidaría a los Leñadores como dinastía en la pelota cubana reciente.
La mesa está servida. El Latinoamericano será escenario de una batalla donde cada lanzamiento, cada turno al bate y cada jugada defensiva pueden marcar la diferencia. La final de la 64 Serie Nacional de Béisbol está lista para escribir un nuevo capítulo en la historia del deporte cubano.

Enviado por: 


¡Sé el primero en comentar!